Riesgos del sexting











Según un artículo de Norman N. Holland publicado en la revista Psychology Today, la práctica del sexting podría llevar a una atrofia del córtex prefrontal, responsable del control de los impulsos.

Según explica, la aceleración de todo tipo de encuentros sexuales por medio de las tecnologías móviles, es parte de la progresiva aceleración experimentada a todos los niveles sociales a lo largo del siglo XX y estos comienzos del XXI. Esto ha implicado por ejemplo una pérdida del tiempo de análisis de las noticias recibidas por medios de comunicación.

Desde que se desarrolló socialmente el concepto de amor romántico, siempre requirió un proceso relativamente lento de desarrollo, espera, cierta ansiedad, obstáculos, espera… todo lo cual implicaba una inhibición de los impulsos inmediatos realizada en el córtex prefrontal del cerebro.

Pero ahora, gracias al sexting, se está desarrollando la posibilidad de concertar encuentros sexuales prácticamente instantáneos, los cuales no están exentos de problemas (ansiedad, frustración…) pero que eliminan el factor de espera.

Según el autor, esto podría implicar un tipo de atrofia de esa zona del cerebro, al menos en lo concerniente a las relaciones sociales y sexuales. La planificación podría ser otra función de esta zona cerebral que se esté perdiendo, según ha observado entre sus alumnos, que parecen incapaces de quedar para ir al cine sin enviarse mensajes y más mensajes en una y otra dirección. En resumen, advierte sobre la posible aceleración de la atrofia mental de los estadounidenses a medida que las NTIC aceleran las relaciones sociales.

Fuente: Psychology Today



El doctor Steve Ellyson, profesor de psicología en la Youngstown State University, describe a los que se implican en el sexting como exhibicionistas, que buscan permanentemente la atención de los demás, egotistas y desvergonzados.

Entre los riesgos que apuntan los expertos, se encuentan la mezcla de sexting y redes sociales online: una vez que se publican en Facebook, p.ej., estarán disponibles para siempre. Esto puede perjudicar más adelante a los participantes, cuando busquen empleo, por ejemplo.

Por otra parte, señalan que el sexting entre menores de 18 años es ilegal.

Fuente: the Jambar



Según Bill Albert, de la organización estadounidense National Campaign to Prevent Teen and Unplanned Pregnancies, responsable de una de las primeras encuestas que se han realizado en el mundo sobre el sexting, una de las explicaciones de este fenómeno es que los chicos tienen que descubrir por sí mismos qué está bien y qué está mal en un mundo transformado por la tecnología. Por lo visto, nadie se lo ha explicado, añade el columnista californiano John Bogert.

Albert declaró a la BBC que “Estas tecnologías son tan nuevas que la gente aún no ha encontrado su brújula moral. El problema está en que aunque creas que estás mandando una foto sólo a tu novio o novia, puede pasar de privada a tener publicidad mundial en un nanosegundo. Y algo como eso puedes llevarlo pegado como un cibertatuaje de por vida.”

Aunque la mayoría de las veces el sexting es realizado de mutuo acuerdo, el 2% de los que lo practican admiten haberse visto presionados para hacerlo.

Según la Dra. Susan Lipkins, quien también realizó un estudio, el sexting produce satisfacción a sus participantes por la sensación de realizar algo arriesgado de una manera aparentemente poco peligrosa. También pueden pretender imponerse a otros en un grupo, ser gracioso, o servir de reclamo sexual.

Lipkins considera el sexting un síntoma de una nueva revolución sexual en la que los adolescentes buscan relaciones esporádicas (cuantas más mejor, sin buscar estabilidad ni profundidad en ellas), retrasmiten las fotos porque entienden que los que las crean ya cuentan con ello y tienen una percepción diferente de lo que es la propiedad privada de las imaǵenes. Opina que lo que más está preocupando a los adultos es que estos jóvenes ya no acepten su moralidad sexual y que no hay manera efectiva de legislar o perseguir esto. El sexting sería ya parte integrante de la cultura de los nativos digitales.

Opina, no obstante, que los efectos devastadores que puede acarrear esta práctica deberían ser debatidos en los colegios, las iglesias y en casa. Además, aboga por añadir un aviso a los móviles que haga pensarlo al menos 2 veces a los adolescentes antes de enviar una imagen, del tipo “¿Estás seguro/a de querer enviar esta imagen?”.

Fuente: Daily Breeze



El columnista de The Hillsboro Argus y agente retirado del FBI, George Heuston, advierte de que el sexting es cada día más parte de la actividad escolar de los chicos estadounidenses. Ante esta nueva moda, Heuston explica que hay quienes desde los medios tradicionales, la Red e incluso los juzgados, defienden que es algo natural y que se justifica por la libertad de expresión. Sin embargo, él argumenta lo contrario: no está protegido por la libertad de expresión, sino que es un caso más bien lo contrario, lo que él denomina esclavitud de la impresión, ya que lo que chicos hacen en la Red puede quedar ahí para siempre: son esclavos de lo que hacen o dicen en Internet y de las impresiones negativas que ello pueda causar.

Fuente: Oregon Live



et cetera
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